Fue un día de esos tristes donde no podía más,
la mala noticia no tardaba en llegar.
De repente se nublo mi ilusión,
sentí morir desfalleció mi corazón.

En esos momentos derrotado en aflicción
una dulce voz que del cielo a mi llego;
con cariño en sus brazos me tomó,
Sentí su paz en medio del dolor.

Coro:
Esa paz que sobrepasa a todo entendimiento,
paz, que el mundo no puede comprender,
paz, que transciende toda circunstancia,
dulce paz que tan solo Cristo da.

Una larga noche, un hermoso despertar,
tengo la promesa de ver a mi Salvador,
y caminando a sus brazos correré,
quiero abrazarle, cara a cara le veré.

 


 

G
M
T
Y
La función de sonido está limitada a 200 caracteres