Tú dejaste, tu trono y corona por mí,
Al venir a Belén a nacer;
Mas a Ti no fue dado el entrar al mesón
Y en pesebre te hicieron nacer.

Coro

 
Ven a mi corazón, oh Cristo,
Pues en él hay lugar para Ti.
Ven a mi corazón, Oh Cristo, ven,
Pues en él hay lugar para Ti.

Siempre pueden las zorras sus cuevas tener,
Y las aves sus nidos también;
Mas el Hijo del Hombre no tuvo un lugar
En el cual reclinara su sien.

Tú viniste, Señor, con tu gran bendición
Para dar libertad y salud;
Mas con odio y desprecio te hicieron morir,
Aunque vieron tu amor y virtud.

Alabanzas sublimes los cielos darán,
Cuando vengas glorioso de allí,
Y tu voz entre nubes dirá: Ven a Mí,
Que hay lugar junto a Mí, para ti.


 

 

G
M
T
Y
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